Actividad No. 12 del 19 al 30 de octubre de
2020
LA IGLESIA PROMOTORA DE LA DIGNIDAD HUMANA
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La Iglesia desarrolla multitud de acciones en defensa de la
dignidad humana. |
Bajo el impulso del Espíritu Santo, la primera comunidad de los seguidores de Jesucristo inició su misión de difundir en todas partes la buena noticia de la salvación y establecer el Reino de Dios inaugurado por Jesús. La naciente Iglesia predicaba el Evangelio con palabras y con hechos, contagiando a los demás su nuevo estilo de vida basado en el amor al prójimo. De esta forma comprobaron que la fe iba acompañada de obras, pues de lo contrario, sería una fe muerta e inútil. Como cuerpo de Cristo, la Iglesia primitiva seguía los pasos y enseñanzas de su Maestro, quien los ayudaba y confirmaba su mensaje con milagros. (San Mateo 16, 20). La Iglesia es, desde sus orígenes, un instrumento de Cristo; por su intermedio, Él continúa realizando el misterio del amor de Dios que salva a todos los seres humanos. Por eso se afirma que la Iglesia existe para hacer que la salvación de Jesús llegue a toda la humanidad.
La Iglesia conoce bien la
situación del ser humano, sus posibilidades y aspiraciones, así como las
circunstancias que amenazan su dignidad de hijo de Dios. Al comprender que el hijo de Dios se hizo
hombre para acercarse al ser humano y brindarle la salvación, la comunidad
eclesial lucha para que la vida de todos sea más humana, libre de toda
esclavitud, y para que se desarrolle de acuerdo con el plan salvador de Dios. Este compromiso se expresa en lo que se
denomina la doctrina social, que orienta y proporciona herramientas para la
construcción de una nueva sociedad expresada en la civilización del amor. Basada en la revelación divina, la Iglesia
defiende la igual dignidad de todos los seres humanos porque considera que
todas las personas:
·
Tienen un alma racional.
·
Están creadas a imagen de Dios.
·
Poseen la misma naturaleza y el mismo origen.
·
Pueden llegar a ser redimidas por Cristo.
· Gozan de la misma vocación y destino divinos.
Santuario de Monserrate en Bogotá
En concordancia con el
pensamiento de la Iglesia de Cristo, la miseria y la injusticia en que viven
grandes grupos humanos exigen que todos los creyentes trabajen en la labor de
la evangelización y en la de ser la voz de los que no tienen voz. En esta dirección, la Iglesia desarrolla
multitud de acciones en diversos escenarios y a través de entidades como el
Pontificio Consejo Justicia y Paz, un organismo de la Santa Sede que promueve,
como indica su nombre, la justicia y la paz en el mundo, basado en el Evangelio
y la doctrina social de la Iglesia; también labora en el mismo sentido la
organización Cáritas Internacional, una confederación de 162 entidades
católicas dedicadas a prestar asistencia, promover desarrollo y brindar
servicio social en 201 países y territorios.
Tanto el Consejo como Cáritas actúan coordinadamente con las
conferencias episcopales de cada país.
Plaza de San Pedro en El Vaticano
En estas organizaciones
participan laicos y religiosos que emprenden iniciativas en los frentes: local,
regional y mundial, expresando la posición de la comunidad creyente ante una
amplia variedad de temas de actualidad, organizando programas de ayuda y
solidarizándose con las personas que ven vulnerada su dignidad humana. Además, hacen presencia y expresan la
posición de la Iglesia en diversos espacios, eventos y organizaciones como las
Naciones Unidas, donde la Santa Sede tiene un observador delegado.
LA IGLESIA SERVIDORA DE LA VIDA HUMANA
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La
Iglesia es enviada al mundo entero para servir, al igual que Cristo fue
enviado por el Padre. |
Al esfuerzo por propagar el Reino se le llama apostolado y es ejercido de diversas maneras por todos
los miembros de la Iglesia. Toda la
Iglesia es apostólica porque es enviada al mundo entero para servir, al igual
que Cristo fue enviado por el Padre (San Marcos 10, 45). Todo apostolado debe hacerse en unión con
Cristo, pues solo en Él es posible dar fruto y hacerlo todo. Para este propósito, los sacramentos,
principalmente la eucaristía, son medios valiosos por cuando el Espíritu Santo
comunica por medio de ellos los dones necesarios “en especial el del amor y la
caridad” para llevar a cabo el apostolado.
Los laicos realizan el
apostolado dando testimonio de vida cristiana, con las buenas obras, anunciando
a Cristo con la Palabra y aplicando los principios cristianos a la solución de
los problemas actuales. Su campo de
acción es el ambiente en que se mueven en la vida cotidiana. Allí deben difundir los valores del
Evangelio, pero también pueden ayudar en las obras de caridad, donde quiera que
haya personas que carezcan de los medios necesarios para llevar una vida
verdaderamente humana. Donde estén
aquellos que viven afligidos por las calamidades o por la falta de salud, o
quienes padecen el destierro o la cárcel, allí debe llegar la caridad cristiana
para prestarles todo auxilio. Esta es
una obligación que se impone ante todo a las personas y a las comunidades que disfrutan
de prosperidad.
Santa Teresa de Calcuta
El apostolado es un servicio
a la vida: quien lo ejerce se esfuerza por lograr que esta sea más digna y más
humana para todos. Un servicio realizado
cristianamente exige:
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Ver
en el prójimo la imagen de Dios y de Cristo, a quien en realidad se ofrece lo
que se da al necesitado. |
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Respetar
la libertad y dignidad de quien recibe el auxilio. |
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Tener
pureza de intención, servir sin intereses particulares. |
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Buscar
y eliminar las causas de los males, no solo los efectos. |
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Ayudar
de tal forma que no se dependa externamente de nadie y que quienes reciben la
ayuda jamás dejen de bastarse por sí mismos. |
La parroquia es un modelo de apostolado comunitario, pues allí se congrega una gran diversidad de labores a través de las llamadas pastorales: con las familias, con los niños y los jóvenes, con los enfermos, con los ancianos, con la comunidad, con los prisioneros, con los pobre y necesitados, en fin, en todo y para todos dependiendo de las necesidades de cada lugar.
ACTIVIDAD
1. Explique cuál es la
misión de la Iglesia.
2. Cuente alguna acción de caridad que haya realizado.
3. El amor a Dios y a
las personas, ¿son dos cosas distintas? Explique


